BUSCANDO COMPAÑÍA (3 de 3)

Como ya os adelanté en el anterior post, este último de la serie de construcción del banco, solo será un resumen de las peleas más duras del proceso.

Hay una serie de momentos en la construcción del banco, que tienes la tentación, no ya de tirar la toalla, pero sí de buscar una salida por la tangente.

Lo que en un principio piensas que va a quedar maravilloso y no será tan complicado, ves que se resiste y que te pone en apuros, bien por inexperiencia o bien por falta de recursos. Podemos pensar también que es simplemente porque son procesos complejos,je,je, y así aumenta nuestro nivel de autoestima.

Resumiendo, que las  principales peleas fueron estas:

EL SOBRE

El sobre, como ya habréis visto en los anteriores artículos, es un elefante de 220*65*10 cm.

Esto traducido a madera, es un monstruo que en ocasiones se revela contra tí. Pesa una auténtica barbaridad, y su proceso de montaje es para haber desayunado antes en condiciones.

Como habéis visto, yo opté por laminar tablas de sección 35*100mm aproximadamente. Una vez que cepillas las tablas, unirlas no tiene complejidad técnica, pero a veces parece que necesitases seis manos en vez de dos.

Ah! y por supuesto si no tienes una buena provisión de sargentas, vete agenciándote un amigo que te las preste. Y de paso que cuando vayas a montar los encolados definitivos te eche una mano, porque mover esas sargentas tú solo y que las piezas no deslicen o se muevan es un poema. Es muy importante colocar largueros transversales arriba y abajo para llevar al principio las piezas a su sitio, y luego ir apretando lateralmente poco a poco.

Ya sabéis que yo no soy un talibán del no uso de herramientas. Yo sigo la máxima de Krenov, de que las máquinas son nuestras amigas. Así que un primer regruesado con máquina del sobre una vez encolado, te vendrá a las mil maravillas y te facilitará el posterior cepillado de la superficie a mano.

El problema suele ser que tener a mano un cepillo/regrueso de más de 35 cm es complicado, así que al final no tendrás otra que montar tus últimas dos o tres piezas del banco y regruesarlas a manita. Ningún problema para los que disponemos de la paciencia del Santo Job. Ya sabéis, lo de siempre, dar cera, pulir cera, pasar cepillo y regla de nivelar y hasta que quede como un espejo.

Al final del proceso, con el sobre ya terminado por su parte baja y perímetro, monté el banco del revés, sobre una mesa de trabajo.banco de trabajo. Final Tal vez es más sencillo incluso montarlo en el suelo, porque luego darle la vuelta exige otro “momento superhéroe”. Yo como lo tenía fácil, lo colgué del techo del taller con unas cinchas y le di la vuelta, bajándolo luego poco a poco al suelo. Una peripecia pero sin problemas.

EL TORNILLO FRONTAL

En este banco, en un principio utilicé el diseño de Bench Crafted. En la web de Dieter, podéis comprar los planos, que cuentan con todas las explicaciones pertinentes.

Pensaba modificar la solución de los planos y hacer un tornillo convencional, con la pieza agujereada inferior para nivelarlo, con un pasador manual, tal y como venía indicada en los planos.

Gracias a mi colega Julio Alonso, vi en uno de sus vídeos que él había cambiado esta pieza por una tijera de Bench Crafted. Le pedí consejo que me contestó con la amabilidad habitual, y me decanté por estirar el bolsillo y comprar la dichosa pieza.

No me arrepiento, porque la verdad es que mejora el movimiento del tornillo una barbaridad. Pero eso es a toro pasado, claro, porque montarla tiene su cosa.

No es que sea complicado, pero hay que entender que la posición perfectamente vertical y nivelada de dicha cruceta es primordial para el posterior funcionamiento suave del tornillo frontal en su movimiento. Y eso pasa por sujetar el pasador horizontal en su sitio EXACTO.

Enfín, que cuando dispones de un taladro de columna maravilloso ese tema no es tan complejo, pero yo tuve que hacerlo en un taladro horizontal de un amiguete y los sudores fríos me duraron un rato mientras hacía el agujero. Como el pasador metálico está muy ajustado al diámetro interior de la cruceta, no te puedes permitir grandes alegrías, así que mucha atención a este tema. Además, ojo con la posición en altura de ese pasador. Dado que yo tomé la decisión una vez hecha la pieza de madera del tornillo, tuve que alargarla por su parte baja con una pieza de haya. El resultado fue que en mi caso la posición del pasador no caía en el mejor sitio, ya que estaba en la parte ancha del tornillo y muy cerca de la zona curva, por lo que el taladro total rondaba los 20cm. Como no puedes hacerlo con una sola broca, hay que andar con mucho cuidado para que coincidan los agujeros de entrada por ambos lados ( supongo que será el mismo sentimiento de los que hacían los túneles en el oeste empezando por ambos lados con la esperanza de encontrarse en algún punto intermedio, je,je.)

El resto no es tan problemático. Ya os comenté que usé el husillo de Veritas y no me dió ninguna guerra. Hay que hacer el taladro con una pequeña holgura, pero mínina para que no baile y listo.

LOS TALADROS y HUECOS EN EL SOBRE.

Parece una tontería, pero es un trabajo que hay que hacer con cierto cuidado. En el banco de los planos de BenchCrafted, toda la métrica es inglesa, y los taladros del sobre son de 3/4 de pulgada.

Yo opté por comprar unas brocas de métrica inglesa, porque luego muchos de los mecanismos o piezas que meteremos en los huecos son anglosajones, por lo que no había duda.

Por supuesto, si usáis brocas del tipo espiral hueca, mucho cuidado si las colocáis en un taladro eléctrico, ya que el empuje de estas brocas hacia adentro es tremendo y puede dar al traste con el trabajo o con vuestra muñeca. Una de dos, o bien lo hacéis con un taladro manual, o bien hacéis un agujero pequeño primero y luego utilizáis la broca hueca. Este segundo método no es muy exacto si el primer taladro es demasiado grande porque no podréis ajustar la posición del agujero. Girando el taladro de columna y calzándolo tendréis espacio para la broca.

Un método también útil es el que se puede ver en este video, utilizando una pieza ya taladrada de unos 5cm de fondo, que evita que la broca pierda su verticalidad aunque hagáis el orificio sin taladro de columna.

Un hueco que también da algo de guerra es el del tope cuadrado izquierdo. Aquí podéis modificar el diseño a vuestro gusto. En el taller de David Charlesworth los bancos tenían dos pequeños topes paralelos a la izda, en vez del clásico más grande y aislado. En mi caso, yo elegí la segunda opción y es muy cómoda de usar.

Para ejecutarlo, una solución sencilla es dejar preparado el despiece del laminado de forma que cuando encoles las piezas del sobre dejes libre ya el tope. El problema es que las tablas que usé eran de unos 35 mm, lo que me pareció insuficiente para un tope, y el doble (usando dos tablas), me parecía demasiado.

Enfín, yo dejé una pieza con el corte ya hecho y luego solo tuve que repasar uno de los laterales con el formón, con lo que el resultado fue bueno y ajustado.

El tope en sí no es problema, aunque es algo latoso el cepillarlo hasta conseguir un trapecio en sección, que se acuñe al entrar. Ánimo y paciencia que poco a poco se ajusta.tope izda banco

EL TORNILLO LATERAL DERECHO

Este fué el punto que más trabajo requirió de todo el banco, ya que el ajuste es complicado.

Hay que estudiar bien la geometría del tornillo que compréis. Yo me decanté por uno de Dieter, que la verdad es que funciona de maravilla una vez colocado, suave y preciso.

Solo tiene una pequeña pega en mi opinión. El más pequeño de los dos que ofrece la página de Dieter, de pequeño no tiene ni el nombre. Es un tocho metálico bastante pesado y muy largo.tornillo de cola1

Problema: necesitas hacer un tornillo de cola realmente largo, para poder dejar madera maciza suficiente por la izda del tornillo, y alojar allí el taladro para el vástago de empuje.

En mi caso, anduve justo justo en las dimensiones para no encontrarme con la pieza de la pata del banco.

El segundo problema es que necesitas hacer un vaciado importante en la pieza de madera para albergar la mecánica del tornillo. Yo como no disponía de otros medios, pues eso, a pinrel como se puede ver en las fotos. Paciencia y buena letra y después de taladro ajustar con formón y listo.

Poco a poco se ajusta la pieza metálica, aunque el problema esta vez es el peso. Esta fase sería mejor hacerla con el banco del revés apoyado en el suelo.

La colocación del tornillo una vez montadas ambas piezas, requiere también algo de maña y tener claro la posición ya que hay que atornillarlo desde detrás, por lo que no hay mucho margen de error.

Otro punto delicado es si haces la pieza de cola en L como la mía.

Esa unión, que yo la realicé con unas colas con lengueta, es algo engorrosa dadas las dimensiones de las colas, sobre todo la profundidad, que es dificil de mantener a plomo.

A partir de ahí, hay que hacer el taladro horizontal para pasar el husillo del tornillo. Hay que ejecutarlo una vez encolada la pieza en L, por lo que ese paso puede dar un poco de problemas. De todas formas, al estar completamente amarrado el mecanismo del tornillo, no es muy importante el dejar un poco de holgura con lo que trabajaréis con más seguridad de acertar.

Os aconsejo realizar las últimas operaciones de montaje (unión de estructura de patas y travesaños al sobre), con el banco en el suelo del revés. Necesitaréis que alguien os eche una mano para darle la vuelta, pero es más preciso para hacer un buen vaciado de las cajas y un ajuste de la estructura. Yo no lo encolé, sino que está simplemente unido con la machihembra de las patas, y luego amarrado con unos barraqueros desde abajo. De esa forma podréis desmontarlo para traslados de una forma sencilla.

Espero que os haya sido útil todo este ladrillo sobre bancos, y que me contéis vuestras opiniones. Y por supuesto, los cursos en mi taller están a disposición de quien le interese desarrollar sus habilidades haciéndose su propio banco.

 

COLA DE MILANO CON LENGÜETA (2)

Aunque con un poco de retraso, ahí os va la segunda parte de la unión en colas de milano con lengüeta.

Ya teníamos hecha la primera parte, la de las colas, y ahora os cuento  como vamos a completar la unión, haciendo las hembras, que quedan como el título dice, separadas del exterior por un espacio o lengüeta, sin que se vean las testas en una de las direcciones

cola de milano con lengüeta

La primera operación, y más importante, es la transferencia de medidas, de la pieza de las colas a la pieza de las hembras. Si imaginamos que nuestra unión es para una caja o el lateral de un cajón, hay que pensar que uniremos caras exteriores, por lo que conviene marcarlas,poniéndolas contiguas.marcado cola milano con lengueta

Es importante tener en cuenta que si tenemos una cara buena ya hecha, esta se debe quedar en el interior del cajón, para dejar el exterior para trabajarlo más adelante, una vez montada la caja. Sigue leyendo

COLAS DE MILANO PASANTES(2). Las espigas.

Continuando el anterior post, vamos a intentar terminar la junta de cola de milano pasante con la ejecución de la segunda parte.

En este momento, con una de las piezas hechas y limpias de rebabas, lo que tenemos que hacer es transferir el diseño de las colas a la segunda pieza. Esta operación es muy importante hacerla con precisión, ya que de ello depende que la junta final quede perfectamente ejecutada y ajustada.

Para hacer esa transferencia, aunque hay muchos métodos como por ejemplo apoyar un cepillo en la mesa y copiar las colas (como se ve en el croquis),

transferencia colas milano

el más exacto y que mejores resultados da es utilizar una ayuda a 90º. Se trata de una simple escuadra que podéis haceros con dos piezas de DM, y que va reforzada en la trasera para mantener el ángulo en su sitio.ayuda para transferencia de colas de milano

Colocaremos la ayuda en el tornillo del banco, y en vertical colocamos la segunda pieza de nuestra junta, la que recibirá la transferencia, de modo que vuele un par de centímetros por la izda. Tras esto, con una sargenta colocamos sobre la ayuda, en la parte superior, la pieza con las colas ya hechas.

Ayuda para transferencia de colas de milano

transferencia de colas de milano

Con ayuda de dos escuadras, ajustamos ambas piezas, de manera que la esquina izda quede perfectamente alineada.

transferencia de colas. escuadras

Con las piezas bien sujetas por mordazas, transferimos la geometría de las colas al canto de la pieza vertical. Si lo hacemos con un cuchillo de marcar del tipo plano, es importante ejercer presión lateral en la hoja, de forma que arrimemos el corte a la espiga, y quede bien transferida. En el croquis se ve las zonas de presión en rojo, donde hay que apretar el cuchillo de marcar.

transferencia de colas con cuchillo

Es útil también utilizar cuchillos de marcar muy finos, tipo cutter, para hacer esta operación, aunque en este caso se corre el riesgo de llevarte la fibra de la madera de la cola al cortar. En cualquier caso, esta es la parte más delicada de la operación, ya que una mala transferencia dará lugar a pequeñas ranuras y desigualdades en la junta.

Una vez marcadas las lineas en el canto de la segunda pieza, un tema importante, al menos para los despistados como yo, es marcar con una cruz los sobrantes, las partes de la junta que  Colas de milano. Marcado de los sobrantes se van a desechar. Esas cruces, nos indicarán todo el tiempo hacia donde serrar y cortar, y evitarán errores como pasarnos en el corte.

Ahora marcamos en vertical la proyección de las anteriores líneas, usando una pequeña escuadra. La técnica de David Charlesworth es realizar esas lineas siempre en el interior del sobrante, desplazándonos ligeramente hacia esos interiores.

Transferencia de colas. Marcado vertical 2

Transferencia de colas. Marcado vertical

El fondo de los machos, los marcamos con lápiz, uniendo dos lineas de los extremos que hemos marcado con el gramil.

Transferencia colas de milano. Marcado interior de pieza

Recordad lo que decíamos en el anterior post sobre la diferencia entre el espesor de una pieza y el fondo de los machos en la otra.Colas de milano pasantesSiempre debe ser ligeramente menor el fondo de los machos que el espesor de la pieza en que se encajan,para facilitar el posterior cepillado sin que aparezcan las testas de la junta que nos lo dificultarían.

Ahora ya vamos al realizar los cortes. Y es aquí donde vemos para que vale el marcado por el interior del sobrante. Lo que ocurre es que vamos a cortar de menos, y luego tenemos que ajustar con el formón.

Colas de milano. Ajustes

Ajustes de colas. FormónEsta operación, nos garantiza acabar el corte exactamente en la linea que hemos marcado en la transferencia.

Recordad, tal y como se ve en el croquis, que este ajuste hay que hacerlo posicionando el cuerpo de forma que el brazo no empuje, sino que sean las piernas las que empujan a todo el cuerpo, y este el que transmite el esfuerzo al formón.Ajustes de colas. Posición del cuerpo en el empuje

El resto de los procesos son exactamente los mismos que los que veíamos en el primer post de colas de milano pasantes….sierra de joyero, corte y ajustes con el formón.

Una vez terminado el proceso, hay que chequearlo, y para esto vamos a utilizar el truco de la luz. Se trata de montar la junta ligeramente introduciendo los machos 1 mm en la hembra, y con esa posición firme, colocar la pieza a contraluz, mirando la junta desde el interior. Chequeo ajustes colas. De esta manera, podréis ver donde entra más luz y por tanto hay más holgura, y donde en cambio no se ve nada de luz y pediría ajustar o recortar un poquito más.

Y con esto ya tendríais una fascinante junta de cola de milano pasante con la que poder presumir de vuestras habilidades como carpinteros artesanales.

Como siempre, os dejo unos videos de algunos de los procesos de ajuste de las colas, para que podáis repasar el tema más tranquilamente.

Animo y probad a ajustar las colas con este método, que aunque parece un poco largo, es genial en cuanto tienes un poco de práctica.

Si tenéis realmente interés en aprender, podéis consultar mi oferta de cursos, tanto de iniciación como el curso de verano.

Y como siempre, para cualquier duda, aquí me teneis.  brokenjaus@gmail.com

EL resultado desde luego merece la pena

Cola de milano pasante.

COLAS DE MILANO PASANTES(1). Las colas

Una de las juntas más agradecidas en ebanistería es la unión con colas de milano.

En este primer post al respecto, os explicaré como ejecutar una unión con colas de milano pasantes. En concreto os explicaré inicialmente la primera parte de la junta, que sería la ejecución de las colas en la primera de las piezas a unir. En un segundo post completaremos la junta con la explicación de las espigas de la segunda pieza.

Hay que tener siempre en cuenta, que antes de ejecutar las colas,debemos decidir que cara de la pieza queda dentro o fuera de nuestra junta. Siempre hay que dejar la cara de referencia, nuestra cara buena, en el interior de la junta.

Con los métodos que ya os expliqué en anteriores posts, dejaremos las piezas a unir con un canto bueno, y una cara buena, además de escuadrar las testas de ambas piezas.

Lo primero que haremos, es decidir el diseño de las uniones, es decir, la dimensión y posición de nuestras colas de milano.

Una referencia buena, es pensar que el ancho de la cola, estará en relación con el ancho del formón que vayamos a usar para ejecutarla.colasmilano.dimensiones1 Como concepto, usaremos un ancho en la parte interior de la cola (T), que sea 1,5mm mayor que el ancho del formón (F), tal y como vemos en los croquis.

Además, tenemos que decidir la inclinación de la cola, que tradicionalmente estará entre 1:6 y 1:7.

Resumiendo, con un formón de 6.5mm, tendríamos unas dimensiones superior e inferior de la cola de milano de 4.5 y 8 mm respectivamente.

La siguiente decisión de diseño a tomar es cuantos dientes hacer.

Empezaremos por dejar algo más de media espiga en los extremos de la junta, es decir, 5mm.

Decidimos un ancho aleatorio de la parte exterior de la cola, y con un compás, vamos trasladando la medida de un extremo a otro.colasmilano.marcado1

Con el número de divisiones que hemos decidido, el último punto que marque el compás, debe estar aproximadamente a 1 mm del final de la junta, tal y como se ve en los croquis.colasmilano.marcado2

Esto se consigue aumentando o disminuyendo la apertura del compás hasta llegar más o menos hasta ese punto.  croquis final.

Una vez fijada esa medida, y siguiendo los dos pasos que se muestran en los siguientes croquis, tendremos marcado por el canto, el diseño de nuestras colas de milano.

PASO 1:

colasmilano.marcado3

PASO 2:

colasmilano.marcado3

En todos esos puntos, hay que marcar unas lineas de lápiz con la escuadra, siempre tomando como referencia, recordad, la cara de referencia que ya tenemos terminada y que es el interior de nuestra unión.

Tras marcar el canto, y con un marcador de colas de milano y la inclinación que hayamos decidido, marcaremos los laterales de ambas caras de la junta.

colasmilano.marcado4

Ahora es necesario marcar la profundidad de las colas de milano. En este punto hay que mirar un poco al proceso posterior de cepillado.

Si marcáramos una profundidad de exactamente el espesor de la segunda pieza o menor, lo que ocurririá es que cuando cepillemos la unión, nuestra cuchilla se va a encontrar con una pieza a testa, que es la espiga perpendicular a la cola y vamos a tener problemas.

Para ello, cuando marquemos el fondo de las colas, es necesario ajustar el gramil, partiendo del espesor de la pieza que formará las espigas, y disminuir algo esta dimensión, de forma que al unir ambas piezas, la que tiene la madera al hilo, sobresaldrá un poco sobre las espigas, de forma que al cepillar, iremos poco a poco hasta encontrarnos con la testa de éstas, y así hacer el cepillado sin problemas.

colasmilano.marcadofondo

Por lo tanto, si nuestra pieza tiene 9mm, marcaremos algo menos en el gramil, recordando que este debe tener la parte plana hacia el exterior.

Marcaremos el fondo de las colas en ambas caras, con la diferencia que en la cara interior de la pieza podemos hacer una linea continua con el gramil (excepto 5mm a cada extremo), mientras que en el exterior, dado que se vería esa linea, solo podemos marcar cuidadosamente la parte de las colas que vamos a eliminar con la sierra de joyero.

Marcaremos también con el cuchillo los extremos de las juntas, ayudándonos de la escuadra, y ya estamos con la pieza preparada para el corte de sierra.

Tanto si lo hacemos directamente a mano, como si usamos una ayuda (ver ayudas David Barron), o si lo hacemos en la sierra de cinta, hay que ser cuidadosos y no pasarnos de la linea de cuchillo marcada en el interior de las colas.

Tras esto, con ayuda de la sierra de joyero, quitaremos sin aproximarnos mucho a la linea de cuchilla, la mayoría del interior de las colas

colasmilano.cortesobrante

Asimismo, cortaremos con cuidado y a escuadra, los extremos de la pieza, siempre algo por encima de la linea de cuchillo, para luego poder ajustar ese corte con el formón.

Una vez hechos los cortes de la sierra de joyero, nos queda el trabajo de formón para dejar las partes bajas de las colas perfectas.

colasmilano.ajuste1

Lo haremos en dos veces, cortando cada vez solo el 50% del espesor de la junta,(croquis), de forma que ambos cortes se encontrarán en el centro.

colasmilano.ajustes2

Nos quedarán unas pequeñas rebabas en los extremos que quitaremos al final, con la pieza en el tornillo del banco.colasmilano.rebabas Antes de hacerlo, conviene profundizar los laterales de la cola con el formón colocado en plano.

Para quitar esas rebabas y dejar el fondo de la cola perfecto y escuadrado, hay que repetir lo que David Charleworth llama el “mantra”. Hay que apoyar el formón en la parte alta de la pieza, colocarlo horizontal, traspasarlo al borde del corte, inclinarlo ligeramente, y luego empujar hasta la mitad de la profundidad, eliminando media rebaba.

colasmilano.rebabas2

Ese empuje debe hacerse con el cuerpo, no con el brazo .

En el corte de los extremos, repetiremos el mantra, y haremos una especie de tejado a tres aguas, que iremos rebajando poco a poco hasta que esté perfectamente horizontal por sus tres lados.

colasmilano.ajustes esquinas

Una vez repasados todos los cortes, no nos quedaría más que chequearlos con una regla y una escuadra, para ver si han quedado perfectamente horizontales y planos, sin abombamientos ni huecos que luego hagan que la junta  no quede perfecta.

Tal vez es una explicación un poco larga, pero el método es bueno, y probablemente lo entenderéis mejor viendo el video que os adjunto.

Como siempre, si algo no queda claro, podeis enviarme vuestros comentarios o preguntas, bien a esta página, como a mi correo brokenjaus@gmail.com

Si tenéis realmente interés en aprender, podéis consultar también mi oferta de cursos, tanto de iniciación como el curso de verano.

 

CAJA Y ESPIGA (1). La caja

Como primer post de una serie sobre uniones típicas en ebanistería, voy a comenzar con la más inmediata, que no es otra que la unión de caja y espiga. Como el proceso para ejecutarla con exactitud es un poco largo, le vamos a dedicar dos artículos. Este primero a la caja,y el siguiente a ejecutar una espiga que encaje a la perfección.

Antes que nada, es evidente que existe mucha maquinaria con la que podremos hacer este tipo de unión, pero aquí de lo que se trata es de ejecutarla perfecta a mano, y es lo que voy a tratar de explicaros a continuación.

La primera cuestión a tener en cuenta es la heramienta con la que vamos a trabajar. En este caso, es un formón especial para hacer cajas, que es mucho más grueso que los formones normales, y de sección rectangular.

La principal diferencia con un formón normal, es que tiene un ángulo diferente. En un formón de hacer cajas, tendremos un esmerilado a 20º, y dos ángulos de afilado, a 35º y 37º respectivamente (recordad que los ángulos de formones normales eran de 30º y 32º).

Lo primero que debéis hacer, a la hora de hacer una unión de caja y espiga, es, como siempre, decidir las dimensiones de todas las piezas.Unión caja-espiga.Diseño

En este dibujo que os adjunto, tened en cuenta una serie de normas básicas:

  1. Conviene dejar un exceso en la base del montante, para cortar al final, aprox. 15mm.
  2. La parte del hombro de la espiga, por debajo, será más o menos entre 1/3 y 1/4 de la altura del larguero.
  3. Por arriba del larguero, conviene dejar al menos 4mm, en el caso de que sea por ejemplo una estructura de una puerta, y hay que embeber un panel en esa zona.
  4. La distancia que deja por debajo la caja, nunca debe ser menor de 5mm. o quedaría excesivamente débil.
  5. La espiga será 2mm menor en largo que el fondo de la caja sobre la que entra.
  6. El ancho de la caja será 1/3 del espesor total de la pieza de montante (aprox)

Una vez decididas las medidas de la unión, vamos a ejecutar la caja.

Estamos trabajando con un formón, que tiene un ancho de 6mm., medida que va a definir lógicamente el ancho de la caja. En el dibujo anterior, veíamos el croquis que nos hacemos para saber la posición de la caja en el montante. Dado que el ancho de nuestra pieza es de 17mm, y la caja de 6mm, nos van a quedar unas calles laterales de 5,5mm a cada lado de la caja.

A partir de esa definición de medidas, vamos a marcar. Siendo puristas, y dado que el gramil marca un lado recto y otro inclinado, esas inclinaciones nos deben quedar dentro de la caja, con lo que vamos a necesitar dos gramiles diferentes (uno con inclinación hacia afuera y otro con la inclinación hacia adentro). Los gramiles de madera son muy baratos (unos 4 euros), con lo que disponer de estos dos gramiles no es problema . En otro post os enseñaré como se modifica y afila un gramil de este tipo, que es bastante útil.

Pues eso, con la medida de11,5mm(6+ 5.5) y apoyando siempre en la cara buena, marcamos una primera linea para la caja.

Unión Caja-Espiga. Marcado 1

 

Los extemos de la caja, los marcamos con el cuchillo y una escuadra, y es importante marcar en cada  extremo un par de lineas paralelas.

Unión Caja-Espiga.Marcado 2

Una vez hecho esto, apoyando firmemente el formón, hacemos en el centro una linea perpendicular al lateral, que nos definirá el ancho de la caja. Con esa linea como referencia, y el segundo de nuestros gramiles, marcamos ya la segunda linea de la caja.Caja y Espiga. Marcado

Ahora ya, cogiendo con una mordaza nuestra pieza al banco, vamos a ejecutar la caja.

Empezaremos por trabajar, tal y como veis en el croquis, en el punto 1, con el formón colocado con la parte plana hacia el exterior. Marcamos con un golpe seco ese punto 1, que es la segunda linea paralela hacia dentro de la caja. Tras eso, con otro golpe, marcamos el punto 2, ambos con el formón con su lado plano hacia los respectivos exteriores de la caja. Con esas dos marcas en los extremos, y tal y como luego veréis en el vídeo, hay que quitar una primera  capa poco a poco de los 2-3 primeros mm.de la caja, para ir formándola y que te sirva de apoyo para hacer la caja.

Unión Caja-Espiga.Primeros cortes

 

A partir de ahí, hay que empezar de nuevo en un lateral, y dar el primer golpe de formón con la cara plana hacia el exterior.Unión Caja-Espiga. Vaciado Luego le das la vuelta, y vas avanzando hacia el otro extremo, con una maniobra que se repite que es la siguiente:

  1. Con el formón con su lado plano hacia adentro, golpeas firmemente y profundizas.
  2. Inclinas el formón hacia el principio de la caja, hacia el lado curvo, y luego sucesivamente hacia el lado plano, describiendo un arco
  3. Sacas el formón y repites la operación un poco más adentro de la caja.

En una serie de repeticiones, veréis que las virutas del interior de la caja, van saliendo por la parte curva del formón, y de esa manera iréis poco a poco profundizando en la caja hasta el otro extremo.

Hay que repetir varias veces poco a poco la maniobra, hasta que has llegado a la profundidad deseada. Para conocer cuando llegas a ese fondo, conviene marcar una linea en el lateral del formón con rotulador o cinta adhesiva, para no pasarnos. Tal y como veréis en el video, es bueno colocar con una pequeña mordaza un listón vertical en el lateral de la caja, para ir viendo como tenemos colocado el formón y que no se nos desvíe.

Recordad que aún tenemos libres las zonas de los extremos donde habíamos marcado esas dos lineas paralelas. Esa parte es la última que hacemos, cuando ya tenemos hecho el resto de la caja, y hay que hacerla con cuidado para que las paredes de la caja queden lo más verticales posible.

Tras esto, solo nos queda comprobar la profundidad de la caja, y sobre todo que los laterales estén perpendiculares a la pieza.Caja. Chequeo

Con esta sencilla aunque trabajosa técnica, tendríais ejecutada una caja, sobre la que luego haremos una espiga que encaje perfectamente, pero eso será en el siguiente post, que ya os he metido suficiente rollo en este.

Os dejo un video que imagino es más entretenido que lo anterior, y donde veréis más clara la técnica de ejecución de una caja en un larguero.

Si no entendéis algo, no dudéis en preguntar. brokenjaus@gmail.com

Y PARECÍA NUEVO. AJUSTES EN FORMONES(2)

Esta segunda parte de los ajustes en formones, lo voy a dedicar al afilado de un formón convencional, tanto si es nuevo como si ya hubiese sido afilado antes.

En ambos casos, lo más importante es conocer cuales son los ángulos de los biseles del frente del formón.

En el caso más general, un formón tiene tres ángulos en su extremo.

FORMONES. Angulos bisel

  1. El ángulo del chaflán que vemos sin problemas a simple vista, que debería de ser de 25º. Este sería el ángulo del esmerilado del formón.
  2. El ángulo de la primera parte de la zona cortante, que es de 30º. Este sería uno de los biseles que vamos a afilar.
  3. Y el extremo del formón, que tiene que tener un bisel en un ángulo de 32º. Este último es la zona más exterior, que también afilaremos con la piedra.

 

En el caso de mis formones nuevos Lie-Nielsen, el primer ángulo viene de fábrica con una inclinación de 30º, por lo que exige primero un paso por el esmeril para rebajar ese ángulo a 25º. Normalmente, los esmeriles llevan actualmente un soporte en el que colocaríamos el formón, y dependiendo de la proyección en la parte delantera de ese soporte, conseguiríamos un ángulo en el formón de los grados que necesitamos. AFILADO FORMON. Esmeril

Para realizar este esmerilado, conviene pintar con rotulador indeleble el plano a esmerilar, y así vas viendo como avanzas en el pulido de esa zona, hasta que lo terminas.Con el paso del formón por el esmeril, ya tendríamos un primer bisel a 25º, sobre el que seguiremos trabajando con los biseles de corte.

Lo siguiente que vamos a hacer, es formar el segundo bisel, en la punta del formón, con un ángulo de 30º. Para ello, colocaremos el formón sobre la guía de afilado, y lo haremos de tal manera que el ángulo en el extremo del formón sea el correcto. Para ello, os voy a explicar algo tan sencillo como lo que significa la proyección del formón. Es, como su nombre indica, la parte del formón que queda por delante de la guia de afilado. En el caso de los ángulos que hemos marcado con anterioridad, vamos a tener que colocar el formón con dos proyecciones diferentes:

– Una primera proyección de 30mm. para conseguir el primer ángulo de 30º. Este primer ángulo lo conseguiremos afilando el formón en la piedra de grano 800.

– Una segunda proyección 2 mm menor, de 28mm. para conseguir el angulo exterior de 32º, tal y como veíamos en el croquis inicial. Este segundo ángulo, lo conseguiremos afilando el formón en la piedra de grano 8000.

En cualquier caso, como vale más una imagen, aquí os dejo un vídeo con la secuencia completa que creo explica todo el proceso de una forma más sencilla. Espero que os guste.

Y PARECÍA NUEVO. AJUSTES EN FORMONES(1)

Este primer artículo, lo voy a dedicar  a los trabajos por los que empezó el curso, que no fueron otros que demostrarme que aunque la herramienta era nueva y de calidad, hay que darle caña antes de empezar.

Lo primero que hay que tener en cuenta cuando compras un formón, aunque sea de calidad como en este caso (Lie Nielsen), tanto el filo como la parte trasera hay que ajustarlas.

Comenzaremos por la parte trasera:

Es fundamental que la parte plana del formón, sea exactamente eso, PLANA. Cuanto más perfectamente plano esté la parte trasera, mejor será el deslizamiento y por lo tanto, más cortará.

El aplanado del formón, al igual que luego haremos con el afilado, se hace mediante sucesivas pasadas por las piedras de afilar, en lo que denominaremos 2 MOVIMIENTOS. Aunque luego os adjuntaré un video, os explico con unos  croquis los tres pasos a seguir para aplanar la trasera de un formón.

MOVIMIENTO 1:

Poniendo el formón cruzado sobre la piedra de 800, movimiento 1deslizamos de arriba a abajo unas 50 veces, entrando a la vez de izda a dcha y vuelta . Usaremos la parte izquierda de la piedra, tal y como se ve en el croquis. Una vez hecho esos 50 movimientos, giramos la piedra y lo repetimos nuevamente. Es importante hacer presión con el pulgar izdo en la parte delantera del formón, para que esa zona quede bien apoyada (ver video)

MOVIMIENTO 2

El movimiento 2, con la piedra 800 horizontal hacia nosotros y el formón a 90º, consiste en deslizar de abajo a arriba el formón, y a su vez de derecha a izda como muestra el croquis. Vamos hasta el extremo derecho entrando y saliendo y la misma operación de derecha a izda. Lo haremos nuevamente 50 pasadas (ida y vuelta) en un lado de la piedra y luego la giramos 180º y hacemos otras 50 pasadas

movimiento 2

En este momento, solo nos quedaría la fase de pulido, que consiste en repetir nuevamente el MOVIMIENTO 2, pero esta vez en la piedra de 8000.Tras estos dos movimientos, la trasera debería de verse plana y más pulida en su parte delantera. Podemos mirarla con lupa, o como hace Mr.Charlesworth, con un microscopio (excesivo aunque alucinante…) y deberíamos ver únicamente lineas en el sentido longitudinal al formón.

Podeis ver todo el proceso en este video.

En el siguiente post veremos como se afilan los formones, también siguiendo esta base de dos movimientos.