NUEVA WEB…. Volver a empezar ….

Este último post no va a ser el habitual ladrillo sobre ebanistería fina…

Como casi todo en la vida, el momento de replantearse las cosas ha llegado. El blog que hasta ahora ha contado con vuestras amables visitas, se cambia de casa.

A partir de hoy, podréis encontrarme dentro de mi nueva web, www.lacasarota.com, donde os seguiré dando el tostón,je,je… Sigue leyendo

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BUSCANDO COMPAÑÍA (3 de 3)

Como ya os adelanté en el anterior post, este último de la serie de construcción del banco, solo será un resumen de las peleas más duras del proceso.

Hay una serie de momentos en la construcción del banco, que tienes la tentación, no ya de tirar la toalla, pero sí de buscar una salida por la tangente.

Lo que en un principio piensas que va a quedar maravilloso y no será tan complicado, ves que se resiste y que te pone en apuros, bien por inexperiencia o bien por falta de recursos. Podemos pensar también que es simplemente porque son procesos complejos,je,je, y así aumenta nuestro nivel de autoestima.

Resumiendo, que las  principales peleas fueron estas:

EL SOBRE

El sobre, como ya habréis visto en los anteriores artículos, es un elefante de 220*65*10 cm.

Esto traducido a madera, es un monstruo que en ocasiones se revela contra tí. Pesa una auténtica barbaridad, y su proceso de montaje es para haber desayunado antes en condiciones.

Como habéis visto, yo opté por laminar tablas de sección 35*100mm aproximadamente. Una vez que cepillas las tablas, unirlas no tiene complejidad técnica, pero a veces parece que necesitases seis manos en vez de dos.

Ah! y por supuesto si no tienes una buena provisión de sargentas, vete agenciándote un amigo que te las preste. Y de paso que cuando vayas a montar los encolados definitivos te eche una mano, porque mover esas sargentas tú solo y que las piezas no deslicen o se muevan es un poema. Es muy importante colocar largueros transversales arriba y abajo para llevar al principio las piezas a su sitio, y luego ir apretando lateralmente poco a poco.

Ya sabéis que yo no soy un talibán del no uso de herramientas. Yo sigo la máxima de Krenov, de que las máquinas son nuestras amigas. Así que un primer regruesado con máquina del sobre una vez encolado, te vendrá a las mil maravillas y te facilitará el posterior cepillado de la superficie a mano.

El problema suele ser que tener a mano un cepillo/regrueso de más de 35 cm es complicado, así que al final no tendrás otra que montar tus últimas dos o tres piezas del banco y regruesarlas a manita. Ningún problema para los que disponemos de la paciencia del Santo Job. Ya sabéis, lo de siempre, dar cera, pulir cera, pasar cepillo y regla de nivelar y hasta que quede como un espejo.

Al final del proceso, con el sobre ya terminado por su parte baja y perímetro, monté el banco del revés, sobre una mesa de trabajo.banco de trabajo. Final Tal vez es más sencillo incluso montarlo en el suelo, porque luego darle la vuelta exige otro “momento superhéroe”. Yo como lo tenía fácil, lo colgué del techo del taller con unas cinchas y le di la vuelta, bajándolo luego poco a poco al suelo. Una peripecia pero sin problemas.

EL TORNILLO FRONTAL

En este banco, en un principio utilicé el diseño de Bench Crafted. En la web de Dieter, podéis comprar los planos, que cuentan con todas las explicaciones pertinentes.

Pensaba modificar la solución de los planos y hacer un tornillo convencional, con la pieza agujereada inferior para nivelarlo, con un pasador manual, tal y como venía indicada en los planos.

Gracias a mi colega Julio Alonso, vi en uno de sus vídeos que él había cambiado esta pieza por una tijera de Bench Crafted. Le pedí consejo que me contestó con la amabilidad habitual, y me decanté por estirar el bolsillo y comprar la dichosa pieza.

No me arrepiento, porque la verdad es que mejora el movimiento del tornillo una barbaridad. Pero eso es a toro pasado, claro, porque montarla tiene su cosa.

No es que sea complicado, pero hay que entender que la posición perfectamente vertical y nivelada de dicha cruceta es primordial para el posterior funcionamiento suave del tornillo frontal en su movimiento. Y eso pasa por sujetar el pasador horizontal en su sitio EXACTO.

Enfín, que cuando dispones de un taladro de columna maravilloso ese tema no es tan complejo, pero yo tuve que hacerlo en un taladro horizontal de un amiguete y los sudores fríos me duraron un rato mientras hacía el agujero. Como el pasador metálico está muy ajustado al diámetro interior de la cruceta, no te puedes permitir grandes alegrías, así que mucha atención a este tema. Además, ojo con la posición en altura de ese pasador. Dado que yo tomé la decisión una vez hecha la pieza de madera del tornillo, tuve que alargarla por su parte baja con una pieza de haya. El resultado fue que en mi caso la posición del pasador no caía en el mejor sitio, ya que estaba en la parte ancha del tornillo y muy cerca de la zona curva, por lo que el taladro total rondaba los 20cm. Como no puedes hacerlo con una sola broca, hay que andar con mucho cuidado para que coincidan los agujeros de entrada por ambos lados ( supongo que será el mismo sentimiento de los que hacían los túneles en el oeste empezando por ambos lados con la esperanza de encontrarse en algún punto intermedio, je,je.)

El resto no es tan problemático. Ya os comenté que usé el husillo de Veritas y no me dió ninguna guerra. Hay que hacer el taladro con una pequeña holgura, pero mínina para que no baile y listo.

LOS TALADROS y HUECOS EN EL SOBRE.

Parece una tontería, pero es un trabajo que hay que hacer con cierto cuidado. En el banco de los planos de BenchCrafted, toda la métrica es inglesa, y los taladros del sobre son de 3/4 de pulgada.

Yo opté por comprar unas brocas de métrica inglesa, porque luego muchos de los mecanismos o piezas que meteremos en los huecos son anglosajones, por lo que no había duda.

Por supuesto, si usáis brocas del tipo espiral hueca, mucho cuidado si las colocáis en un taladro eléctrico, ya que el empuje de estas brocas hacia adentro es tremendo y puede dar al traste con el trabajo o con vuestra muñeca. Una de dos, o bien lo hacéis con un taladro manual, o bien hacéis un agujero pequeño primero y luego utilizáis la broca hueca. Este segundo método no es muy exacto si el primer taladro es demasiado grande porque no podréis ajustar la posición del agujero. Girando el taladro de columna y calzándolo tendréis espacio para la broca.

Un método también útil es el que se puede ver en este video, utilizando una pieza ya taladrada de unos 5cm de fondo, que evita que la broca pierda su verticalidad aunque hagáis el orificio sin taladro de columna.

Un hueco que también da algo de guerra es el del tope cuadrado izquierdo. Aquí podéis modificar el diseño a vuestro gusto. En el taller de David Charlesworth los bancos tenían dos pequeños topes paralelos a la izda, en vez del clásico más grande y aislado. En mi caso, yo elegí la segunda opción y es muy cómoda de usar.

Para ejecutarlo, una solución sencilla es dejar preparado el despiece del laminado de forma que cuando encoles las piezas del sobre dejes libre ya el tope. El problema es que las tablas que usé eran de unos 35 mm, lo que me pareció insuficiente para un tope, y el doble (usando dos tablas), me parecía demasiado.

Enfín, yo dejé una pieza con el corte ya hecho y luego solo tuve que repasar uno de los laterales con el formón, con lo que el resultado fue bueno y ajustado.

El tope en sí no es problema, aunque es algo latoso el cepillarlo hasta conseguir un trapecio en sección, que se acuñe al entrar. Ánimo y paciencia que poco a poco se ajusta.tope izda banco

EL TORNILLO LATERAL DERECHO

Este fué el punto que más trabajo requirió de todo el banco, ya que el ajuste es complicado.

Hay que estudiar bien la geometría del tornillo que compréis. Yo me decanté por uno de Dieter, que la verdad es que funciona de maravilla una vez colocado, suave y preciso.

Solo tiene una pequeña pega en mi opinión. El más pequeño de los dos que ofrece la página de Dieter, de pequeño no tiene ni el nombre. Es un tocho metálico bastante pesado y muy largo.tornillo de cola1

Problema: necesitas hacer un tornillo de cola realmente largo, para poder dejar madera maciza suficiente por la izda del tornillo, y alojar allí el taladro para el vástago de empuje.

En mi caso, anduve justo justo en las dimensiones para no encontrarme con la pieza de la pata del banco.

El segundo problema es que necesitas hacer un vaciado importante en la pieza de madera para albergar la mecánica del tornillo. Yo como no disponía de otros medios, pues eso, a pinrel como se puede ver en las fotos. Paciencia y buena letra y después de taladro ajustar con formón y listo.

Poco a poco se ajusta la pieza metálica, aunque el problema esta vez es el peso. Esta fase sería mejor hacerla con el banco del revés apoyado en el suelo.

La colocación del tornillo una vez montadas ambas piezas, requiere también algo de maña y tener claro la posición ya que hay que atornillarlo desde detrás, por lo que no hay mucho margen de error.

Otro punto delicado es si haces la pieza de cola en L como la mía.

Esa unión, que yo la realicé con unas colas con lengueta, es algo engorrosa dadas las dimensiones de las colas, sobre todo la profundidad, que es dificil de mantener a plomo.

A partir de ahí, hay que hacer el taladro horizontal para pasar el husillo del tornillo. Hay que ejecutarlo una vez encolada la pieza en L, por lo que ese paso puede dar un poco de problemas. De todas formas, al estar completamente amarrado el mecanismo del tornillo, no es muy importante el dejar un poco de holgura con lo que trabajaréis con más seguridad de acertar.

Os aconsejo realizar las últimas operaciones de montaje (unión de estructura de patas y travesaños al sobre), con el banco en el suelo del revés. Necesitaréis que alguien os eche una mano para darle la vuelta, pero es más preciso para hacer un buen vaciado de las cajas y un ajuste de la estructura. Yo no lo encolé, sino que está simplemente unido con la machihembra de las patas, y luego amarrado con unos barraqueros desde abajo. De esa forma podréis desmontarlo para traslados de una forma sencilla.

Espero que os haya sido útil todo este ladrillo sobre bancos, y que me contéis vuestras opiniones. Y por supuesto, los cursos en mi taller están a disposición de quien le interese desarrollar sus habilidades haciéndose su propio banco.

 

COLA DE MILANO CON LENGÜETA (2)

Aunque con un poco de retraso, ahí os va la segunda parte de la unión en colas de milano con lengüeta.

Ya teníamos hecha la primera parte, la de las colas, y ahora os cuento  como vamos a completar la unión, haciendo las hembras, que quedan como el título dice, separadas del exterior por un espacio o lengüeta, sin que se vean las testas en una de las direcciones

cola de milano con lengüeta

La primera operación, y más importante, es la transferencia de medidas, de la pieza de las colas a la pieza de las hembras. Si imaginamos que nuestra unión es para una caja o el lateral de un cajón, hay que pensar que uniremos caras exteriores, por lo que conviene marcarlas,poniéndolas contiguas.marcado cola milano con lengueta

Es importante tener en cuenta que si tenemos una cara buena ya hecha, esta se debe quedar en el interior del cajón, para dejar el exterior para trabajarlo más adelante, una vez montada la caja. Sigue leyendo

COLA DE MILANO CON LENGÜETA (1)

 

ESCRITORIO HARTLAND1. VISTA 9

Esta unión es una de mis favoritas, tanto por su ejecución (que no es muy complicada), como por sus posibilidades. Es una junta clásica, presente en muchísimas partes de muebles, sobre todo en cajones y uniones laterales.

Para ejecutarla, hay que tener en cuenta que hay que empezar primero POR LAS COLAS.

En el diseño de las colas, hay que tener en cuenta que la lengueta o solape (L), nunca debería ser menor de 5mm.single lap 1 Lo normal, es relacionarlo con el espesor de la pieza, y hacer esa lengueta 1/3 o 1/4 de dicho espesor. Si tenemos una pieza de madera de 22mm de espesor, y dejamos una lengüeta de 6mm, el vuelo de las colas (C), sería 22-6=16mm.

Con esa medida, usamos ya el gramil, y lo colocamos con una distancia C. Importante: conservar el gramil con su medida, para hacer las transferencias manteniendo siempre la misma dimensión.

El siguiente paso es diseñar el tamaño de las espigas. Una espiga mínima, para luego trabajarla con el formón, tendría un cuello de 4 o 5 mm, y unos ángulos laterales de 1/7 o 1/8. Esa espiga, cuyo cuello fuera 4.5mm,dejaría una parte de abajo de 8mm.NuevoDocumento

Las espigas que encajan con las colas, tendrán esas dimensiones, y en los extremos tendremos una espiga que tiene el extremo exterior recto. Tendremos que dejar, por lo tanto, una medida algo mayor que esos 8 mm..

Pongamos que dejamos 9mm en ambos extremos, con lo que NuevoDocumentomanteniendo el ángulo que hemos decidico, nos daría un cuello de aproximadamente 5mm.

Supongamos que estamos haciendo una pieza en la que vamos a trazar únicamente dos colas en ancho. Esto nos daría lugar a una pieza simétrica, con una cola a cada lado del eje. Tenemos por lo tanto un punto a) y un punto b) , ambos a unos 5 mm de los extremos.Hacemos una linea desde b) hacia el extremo a 4,5mm., marcando el punto c).NuevoDocumentoCon el compas de marcar, tomamos una medida que empezando en a), marque el punto 1) y acabe en c). Ya tendríamos marcado uno de los lados de la cola.

Una vez hecho esto, el proceso es idéntido pero en el otro sentido. Empezando con la misma medida del compás en el punto b),NuevoDocumento iremos hacia la izquierda y marcaremos el otro punto de la cola, es decir el punto 2).

De esta manera ya tenemos dividido el frente de la pieza para dibujar ahora las colas de milano.

Con lapiz y la plantilla de colas, trazaremos las lineas a 1/8, siempre teniendo en cuenta que estamos marcando la cara interior de la pieza.

Es importante tener en cuenta que para marcar la linea de fondo de las colas, vamos a utilizar el gramil con la dimensión que teníamos fijada con anterioridad.NuevoDocumento Esa marca de gramil, es importante que no llegue a los bordes de la pieza, ya que el corte se vería  en el canto cuando montásemos la unió (un cajón, por ejemplo). Dejaremos unos 5mm tal y como se ve en el croquis.

Ahora ya simplemente tenemos que cortar la pieza, con el mismo método que ya os conté en el post de colas de milano pasantes.  Resumiendo: 1)Corte inclinado de los laterales de las colas, 2)Corte del interior con la sierra de joyero, 3)Rectificado con el formón por ambos lados, y 4) Esquinas y chequeo final.

Con todo esto, tendremos la primera parte de la unión hecha, la pieza de las colas. A partir de aquí, vamos como siempre al paso de la transferencia de las colas, que lo desarrollaré en el siguiente post.

Os dejo un par de videos del proceso de corte de las colas, aunque si quereis además ver el proceso completo de rectificado y ajuste, hay más videos en el post de colas de milano pasantes anterior.

https://www.youtube.com/watch?v=yZLwcCxLE2Q

https://www.youtube.com/watch?v=QyqMFaxWO70

 

 

 

COLAS DE MILANO PASANTES(2). Las espigas.

Continuando el anterior post, vamos a intentar terminar la junta de cola de milano pasante con la ejecución de la segunda parte.

En este momento, con una de las piezas hechas y limpias de rebabas, lo que tenemos que hacer es transferir el diseño de las colas a la segunda pieza. Esta operación es muy importante hacerla con precisión, ya que de ello depende que la junta final quede perfectamente ejecutada y ajustada.

Para hacer esa transferencia, aunque hay muchos métodos como por ejemplo apoyar un cepillo en la mesa y copiar las colas (como se ve en el croquis),

transferencia colas milano

el más exacto y que mejores resultados da es utilizar una ayuda a 90º. Se trata de una simple escuadra que podéis haceros con dos piezas de DM, y que va reforzada en la trasera para mantener el ángulo en su sitio.ayuda para transferencia de colas de milano

Colocaremos la ayuda en el tornillo del banco, y en vertical colocamos la segunda pieza de nuestra junta, la que recibirá la transferencia, de modo que vuele un par de centímetros por la izda. Tras esto, con una sargenta colocamos sobre la ayuda, en la parte superior, la pieza con las colas ya hechas.

Ayuda para transferencia de colas de milano

transferencia de colas de milano

Con ayuda de dos escuadras, ajustamos ambas piezas, de manera que la esquina izda quede perfectamente alineada.

transferencia de colas. escuadras

Con las piezas bien sujetas por mordazas, transferimos la geometría de las colas al canto de la pieza vertical. Si lo hacemos con un cuchillo de marcar del tipo plano, es importante ejercer presión lateral en la hoja, de forma que arrimemos el corte a la espiga, y quede bien transferida. En el croquis se ve las zonas de presión en rojo, donde hay que apretar el cuchillo de marcar.

transferencia de colas con cuchillo

Es útil también utilizar cuchillos de marcar muy finos, tipo cutter, para hacer esta operación, aunque en este caso se corre el riesgo de llevarte la fibra de la madera de la cola al cortar. En cualquier caso, esta es la parte más delicada de la operación, ya que una mala transferencia dará lugar a pequeñas ranuras y desigualdades en la junta.

Una vez marcadas las lineas en el canto de la segunda pieza, un tema importante, al menos para los despistados como yo, es marcar con una cruz los sobrantes, las partes de la junta que  Colas de milano. Marcado de los sobrantes se van a desechar. Esas cruces, nos indicarán todo el tiempo hacia donde serrar y cortar, y evitarán errores como pasarnos en el corte.

Ahora marcamos en vertical la proyección de las anteriores líneas, usando una pequeña escuadra. La técnica de David Charlesworth es realizar esas lineas siempre en el interior del sobrante, desplazándonos ligeramente hacia esos interiores.

Transferencia de colas. Marcado vertical 2

Transferencia de colas. Marcado vertical

El fondo de los machos, los marcamos con lápiz, uniendo dos lineas de los extremos que hemos marcado con el gramil.

Transferencia colas de milano. Marcado interior de pieza

Recordad lo que decíamos en el anterior post sobre la diferencia entre el espesor de una pieza y el fondo de los machos en la otra.Colas de milano pasantesSiempre debe ser ligeramente menor el fondo de los machos que el espesor de la pieza en que se encajan,para facilitar el posterior cepillado sin que aparezcan las testas de la junta que nos lo dificultarían.

Ahora ya vamos al realizar los cortes. Y es aquí donde vemos para que vale el marcado por el interior del sobrante. Lo que ocurre es que vamos a cortar de menos, y luego tenemos que ajustar con el formón.

Colas de milano. Ajustes

Ajustes de colas. FormónEsta operación, nos garantiza acabar el corte exactamente en la linea que hemos marcado en la transferencia.

Recordad, tal y como se ve en el croquis, que este ajuste hay que hacerlo posicionando el cuerpo de forma que el brazo no empuje, sino que sean las piernas las que empujan a todo el cuerpo, y este el que transmite el esfuerzo al formón.Ajustes de colas. Posición del cuerpo en el empuje

El resto de los procesos son exactamente los mismos que los que veíamos en el primer post de colas de milano pasantes….sierra de joyero, corte y ajustes con el formón.

Una vez terminado el proceso, hay que chequearlo, y para esto vamos a utilizar el truco de la luz. Se trata de montar la junta ligeramente introduciendo los machos 1 mm en la hembra, y con esa posición firme, colocar la pieza a contraluz, mirando la junta desde el interior. Chequeo ajustes colas. De esta manera, podréis ver donde entra más luz y por tanto hay más holgura, y donde en cambio no se ve nada de luz y pediría ajustar o recortar un poquito más.

Y con esto ya tendríais una fascinante junta de cola de milano pasante con la que poder presumir de vuestras habilidades como carpinteros artesanales.

Como siempre, os dejo unos videos de algunos de los procesos de ajuste de las colas, para que podáis repasar el tema más tranquilamente.

Animo y probad a ajustar las colas con este método, que aunque parece un poco largo, es genial en cuanto tienes un poco de práctica.

Si tenéis realmente interés en aprender, podéis consultar mi oferta de cursos, tanto de iniciación como el curso de verano.

Y como siempre, para cualquier duda, aquí me teneis.  brokenjaus@gmail.com

EL resultado desde luego merece la pena

Cola de milano pasante.

COLAS DE MILANO PASANTES(1). Las colas

Una de las juntas más agradecidas en ebanistería es la unión con colas de milano.

En este primer post al respecto, os explicaré como ejecutar una unión con colas de milano pasantes. En concreto os explicaré inicialmente la primera parte de la junta, que sería la ejecución de las colas en la primera de las piezas a unir. En un segundo post completaremos la junta con la explicación de las espigas de la segunda pieza.

Hay que tener siempre en cuenta, que antes de ejecutar las colas,debemos decidir que cara de la pieza queda dentro o fuera de nuestra junta. Siempre hay que dejar la cara de referencia, nuestra cara buena, en el interior de la junta.

Con los métodos que ya os expliqué en anteriores posts, dejaremos las piezas a unir con un canto bueno, y una cara buena, además de escuadrar las testas de ambas piezas.

Lo primero que haremos, es decidir el diseño de las uniones, es decir, la dimensión y posición de nuestras colas de milano.

Una referencia buena, es pensar que el ancho de la cola, estará en relación con el ancho del formón que vayamos a usar para ejecutarla.colasmilano.dimensiones1 Como concepto, usaremos un ancho en la parte interior de la cola (T), que sea 1,5mm mayor que el ancho del formón (F), tal y como vemos en los croquis.

Además, tenemos que decidir la inclinación de la cola, que tradicionalmente estará entre 1:6 y 1:7.

Resumiendo, con un formón de 6.5mm, tendríamos unas dimensiones superior e inferior de la cola de milano de 4.5 y 8 mm respectivamente.

La siguiente decisión de diseño a tomar es cuantos dientes hacer.

Empezaremos por dejar algo más de media espiga en los extremos de la junta, es decir, 5mm.

Decidimos un ancho aleatorio de la parte exterior de la cola, y con un compás, vamos trasladando la medida de un extremo a otro.colasmilano.marcado1

Con el número de divisiones que hemos decidido, el último punto que marque el compás, debe estar aproximadamente a 1 mm del final de la junta, tal y como se ve en los croquis.colasmilano.marcado2

Esto se consigue aumentando o disminuyendo la apertura del compás hasta llegar más o menos hasta ese punto.  croquis final.

Una vez fijada esa medida, y siguiendo los dos pasos que se muestran en los siguientes croquis, tendremos marcado por el canto, el diseño de nuestras colas de milano.

PASO 1:

colasmilano.marcado3

PASO 2:

colasmilano.marcado3

En todos esos puntos, hay que marcar unas lineas de lápiz con la escuadra, siempre tomando como referencia, recordad, la cara de referencia que ya tenemos terminada y que es el interior de nuestra unión.

Tras marcar el canto, y con un marcador de colas de milano y la inclinación que hayamos decidido, marcaremos los laterales de ambas caras de la junta.

colasmilano.marcado4

Ahora es necesario marcar la profundidad de las colas de milano. En este punto hay que mirar un poco al proceso posterior de cepillado.

Si marcáramos una profundidad de exactamente el espesor de la segunda pieza o menor, lo que ocurririá es que cuando cepillemos la unión, nuestra cuchilla se va a encontrar con una pieza a testa, que es la espiga perpendicular a la cola y vamos a tener problemas.

Para ello, cuando marquemos el fondo de las colas, es necesario ajustar el gramil, partiendo del espesor de la pieza que formará las espigas, y disminuir algo esta dimensión, de forma que al unir ambas piezas, la que tiene la madera al hilo, sobresaldrá un poco sobre las espigas, de forma que al cepillar, iremos poco a poco hasta encontrarnos con la testa de éstas, y así hacer el cepillado sin problemas.

colasmilano.marcadofondo

Por lo tanto, si nuestra pieza tiene 9mm, marcaremos algo menos en el gramil, recordando que este debe tener la parte plana hacia el exterior.

Marcaremos el fondo de las colas en ambas caras, con la diferencia que en la cara interior de la pieza podemos hacer una linea continua con el gramil (excepto 5mm a cada extremo), mientras que en el exterior, dado que se vería esa linea, solo podemos marcar cuidadosamente la parte de las colas que vamos a eliminar con la sierra de joyero.

Marcaremos también con el cuchillo los extremos de las juntas, ayudándonos de la escuadra, y ya estamos con la pieza preparada para el corte de sierra.

Tanto si lo hacemos directamente a mano, como si usamos una ayuda (ver ayudas David Barron), o si lo hacemos en la sierra de cinta, hay que ser cuidadosos y no pasarnos de la linea de cuchillo marcada en el interior de las colas.

Tras esto, con ayuda de la sierra de joyero, quitaremos sin aproximarnos mucho a la linea de cuchilla, la mayoría del interior de las colas

colasmilano.cortesobrante

Asimismo, cortaremos con cuidado y a escuadra, los extremos de la pieza, siempre algo por encima de la linea de cuchillo, para luego poder ajustar ese corte con el formón.

Una vez hechos los cortes de la sierra de joyero, nos queda el trabajo de formón para dejar las partes bajas de las colas perfectas.

colasmilano.ajuste1

Lo haremos en dos veces, cortando cada vez solo el 50% del espesor de la junta,(croquis), de forma que ambos cortes se encontrarán en el centro.

colasmilano.ajustes2

Nos quedarán unas pequeñas rebabas en los extremos que quitaremos al final, con la pieza en el tornillo del banco.colasmilano.rebabas Antes de hacerlo, conviene profundizar los laterales de la cola con el formón colocado en plano.

Para quitar esas rebabas y dejar el fondo de la cola perfecto y escuadrado, hay que repetir lo que David Charleworth llama el “mantra”. Hay que apoyar el formón en la parte alta de la pieza, colocarlo horizontal, traspasarlo al borde del corte, inclinarlo ligeramente, y luego empujar hasta la mitad de la profundidad, eliminando media rebaba.

colasmilano.rebabas2

Ese empuje debe hacerse con el cuerpo, no con el brazo .

En el corte de los extremos, repetiremos el mantra, y haremos una especie de tejado a tres aguas, que iremos rebajando poco a poco hasta que esté perfectamente horizontal por sus tres lados.

colasmilano.ajustes esquinas

Una vez repasados todos los cortes, no nos quedaría más que chequearlos con una regla y una escuadra, para ver si han quedado perfectamente horizontales y planos, sin abombamientos ni huecos que luego hagan que la junta  no quede perfecta.

Tal vez es una explicación un poco larga, pero el método es bueno, y probablemente lo entenderéis mejor viendo el video que os adjunto.

Como siempre, si algo no queda claro, podeis enviarme vuestros comentarios o preguntas, bien a esta página, como a mi correo brokenjaus@gmail.com

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